¿Está mal el modelo educativo?

Si paseas un poco por cualquier red social o incluso algunos canales “progresistas” de youtube, encontrarás muchísimas personas (la mayoría estudiantes aún) que se quejan del sistema de educación actual. Muchos lo acusan de ser un sistema arcaico y poco funcional, habituado a tiempos antiguos donde se les pedían otras cosas a los colegios y lo esencial era crear trabajadores para fábricas, no pensadores libres y soñadores. Otros se quejan de que el sistema actual pone mucho peso en ciertas áreas de formación y a un tipo de inteligencia, el tipo lógico-aritmético, mientras que descuida o de plano descarta los otros tipos que de acuerdo algunos expertos podemos encontrar.

Debemos decir que entre lo dicho hay algunas verdades, el sistema educativo surgió en una época en la que el mundo era distinto, pero decir que es un sistema erróneo es un poco exagerado. Muchos idealizan un sistema donde haya profesores en todas las áreas, que brinden atención especializada a cada niño, donde cada uno sea cuidado e impulsado a sus sueños y habilidades para ser quien quiere ser, pero esto es un poco idílico y casi imposible de masificar en la práctica. Ni hablar de los que proponen abolir cualquier medida de disciplina y básicamente dejar que los niños tomen el control.

El sistema actual ciertamente no es perfecto, pero es mejorable. Está bien y es incluso necesario que se le exija a los niños, que el que no es bueno en matemáticas se esfuerce a resolver ecuaciones mientras que el que es malo en pintura se esfuerce en plasmar sus sentimientos en un cuadro con acuarelas. Todas las ramas son importantes, si sentimos que la formación de nuestros hijos flaquea en algún lado estamos en la obligación de remediarlo nosotros.