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¿Cuál es la mejor edad para estudiar en la universidad?

Saber cual es la mejor edad para ir a la universidad es algo muy subjetivo. No existe una edad especifica si alguien quiere aprender sobre algo. Todo va a depender de la motivación que tenga cada uno para conseguir el conocimiento.

Sin embargo, parece que las universidades fuesen un lugar exclusivo para jóvenes, pero no es cierto y hay que romper con ese modelo de pensamiento. Las universidades no deben disponer de limitaciones para conseguir el contenido universal de la educación.

Se pueden reflexionar en dos enfoques. Cuando una persona es demasiado jóvenes para convivir con adultos en un recinto universitario, a pesar de su capacidad para ser un estudiante universitario, o cuando la juventud también es una limitación por la falta de madurez o interés por los estudios que han sido motivados por los padres.

Por otra parte, las razones de peso para que una persona retome estudios universitarios abandonadas por razones ajenas es muy valiosos Así como aquellos que un momento de sus vida valoraron la necesidad de tener un titulo universitario  pesar de ser un adulto. Deja claro que no hay edad para seguir una carrera universitaria.

Hoy en día, un oficio como el de los cerrajeros en Sants, han sido objeto de título universitario, o al menos de capacitaciones especiales que los certifiquen como profesionales para que puedan ejercer en algunas ciudades, dada la proliferación de personas inescrupulosas en el medio, que vulneran cerrajería a diestra y siniestra.

Razones para terminar la universidad

Hay muchas razones por la que alguien quiera terminar ala universidad. Las razones de abandona o quizás un comienzo tardío, no es lo mas importante, sino los beneficios de culminar la meta de un titulo en la educción superior.

Siempre prevalecerá un sentimiento de superación personal e intelectual, en culminar cualquier estudio. Pero además esto lo motiva la necesidad de seguir formándose, actualizar estudios anteriores. También es una objeto ampliar la rede de contactos en el medio en el que se desarrolla su vida laboral.

Ser un ejemplo para otros miembros de la familia o del entorno social, puede ser una grana motivación para culminar estudios universitarios. La constancia y perseverancia a través de los estudios, sobreponiéndose a los obstáculos y compromiso, es un digno ejemplo para los demás.

Ejemplos de constancia

No hay que inventarse personajes para demostrar que es valioso la educación superior en la edad adulta. Las grandes empresa dejan constancia de que sus mas preciados creativos lograron graduarse con la intención de obtener puestos en sus organizaciones y aspirar a un mejor ingreso económico.

Los miles de compromisos que se van adquiriendo consigo mismo, con la familia o la comunidad muchas veces frenan estas actividades académicas. En la actualidad, ya es frecuente que muchas universidades del mundo cuenten con modalidades a distancias para personas en estas condiciones.

Como también instituciones educativas virtuales que alistan a muchas personas para emprender sus propios negocios, mejorar la calidad de un profesional. No hay excusas para que no prosigas la educación superior en la vida adulta.